De gansitos y la pena de muerte
Leo Zuckermann
Michael Jackson inauguró “una nueva era
de comerciales
con famosos”.
A partir de entonces, muchas estrellas lo han hecho.
Acabo de leer un artículo en el Wall Street Journal
sobre Michael Jackson como el artista que inauguró
“una nueva era de comerciales con famosos”.
En 1984, firmó un contrato multimillonario para anunciar
Pepsi. A partir de esa campaña, fueron muchas las estrellas
que se apuntaron con el fin de promover una marca.
Sin embargo, otros artistas rehusaron.
“Neil Young contraatacó” con una canción que decía
“No canto para Pepsi, no canto para Coca-Cola. No
canto para nadie. Me hace ver como un payaso”. Todo indica
que a las marcas les conviene mucho que los famosos las promuevan.
La pregunta es si a los artistas, a pesar de la carretada
de dinero que ganan, les conviene promover una marca. Dice la
autora del artículo: “Los famosos que trabajan para marcas aún
se arriesgan a alienar a sus fans y a disgustar a los televidentes
que se preocupan por la intrusión de la publicidad en el espectáculo”.
El asunto viene a colación por la contratación de Maite
Perroni y Raúl Araiza para promover al Partido Verde. Yo no
tengo la menor duda de que es mejor para los verdes que lo
anuncien estas dos estrellas que el impresentable presidente del
partido, Jorge Emilio González Martínez, mejor conocido como
El niño verde. Se trata, por supuesto, de un truco de mercadotecnia.
Sin embargo, se corre el riesgo de que algún día la estrella,
que no es político, riegue el tepache. Que revele que anunció
lo que anunció porque le pagaron una buena suma de dinero
aunque, en realidad, no crea que el producto sea bueno.
Fue precisamente lo que ocurrió con Raúl Araiza en una maravillosa
entrevista que le hicieron para el programa Tal Cual
en MVS Radio. Tengo el audio completo de la entrevista.
Para empezar, Araiza admite que lo escogieron a él
y a Perroni en un casting de varios actores, “como si fuera
Coca-Cola o Marinela”, que fue probado en un grupo
de enfoque. Lo eligieron por su imagen y “no tanto por
meterse a fondo en cuestiones políticas”. La reportera,
de nombre Marilú, le pregunta si de verdad creía en
las ideas del Verde que estaba promocionando. El actor
contesta que le gustan algunas, “pero no todas”. Luego confiesa
que él siempre se ha abstenido de votar casi toda su vida.
Y suelta la bomba: con respecto a la propuesta de la pena
de muerte, dice que es un tema delicado “que de entrada no se
va a aceptar por la corrupción que hay en nuestras leyes, y qué
bueno porque si no imagínate cuántos inocentes podrían perder
la vida; entonces yo no estoy a favor; es un castigo más que
una solución”. Estas son, ni más ni menos, las palabras del gran
promotor de la pena de muerte. Un actor que, a cambio de dinero,
dice lo que sea aunque él esté en contra. Una estrella televisiva
que igual anuncia la pena capital que gansitos de Marinela,
aunque luego confiese que los pastelillos le asquean.
Araiza también despotrica contra los políticos y la situación
del país. Por tanto recomienda ir a la casilla y no votar por nadie.
Sí, escuchó bien: la estrella que promociona al Verde promociona
el voto nulo. No tiene desperdicio.
Gran personaje el señor Araiza. Su candidez abruma. No así
su inteligencia. Sus clientes verdes están furiosos. Ya tuvieron
que salir a hacer “control de daños”. En una conferencia, el actor
se retractó de lo que dijo. Afirmó que la entrevista fue editada.
Aseguró que coincide con las propuestas del Verde “siempre
viendo por mis hijas”.
Yo creo que a Araiza se le fue la lengua y acabó, citando la
canción de Young, “como un payaso”. Es como si hubieran agarrado
a Michael Jackson echándose una Coca-Cola después de
haber anunciado la Pepsi-Cola. Es el riesgo que se corre al involucrar
a actores en un trabajo que deberían hacer los políticos.
Pero, como los del Verde son impresentables, recurrieron a
una estrella que, por dinero, estuvo dispuesto a anunciar la pena
de muerte como si fuera un gansito.
Leo Zuckermann
Michael Jackson inauguró “una nueva era
de comerciales
con famosos”.
A partir de entonces, muchas estrellas lo han hecho.
Acabo de leer un artículo en el Wall Street Journal
sobre Michael Jackson como el artista que inauguró
“una nueva era de comerciales con famosos”.
En 1984, firmó un contrato multimillonario para anunciar
Pepsi. A partir de esa campaña, fueron muchas las estrellas
que se apuntaron con el fin de promover una marca.
Sin embargo, otros artistas rehusaron.
“Neil Young contraatacó” con una canción que decía
“No canto para Pepsi, no canto para Coca-Cola. No
canto para nadie. Me hace ver como un payaso”. Todo indica
que a las marcas les conviene mucho que los famosos las promuevan.
La pregunta es si a los artistas, a pesar de la carretada
de dinero que ganan, les conviene promover una marca. Dice la
autora del artículo: “Los famosos que trabajan para marcas aún
se arriesgan a alienar a sus fans y a disgustar a los televidentes
que se preocupan por la intrusión de la publicidad en el espectáculo”.
El asunto viene a colación por la contratación de Maite
Perroni y Raúl Araiza para promover al Partido Verde. Yo no
tengo la menor duda de que es mejor para los verdes que lo
anuncien estas dos estrellas que el impresentable presidente del
partido, Jorge Emilio González Martínez, mejor conocido como
El niño verde. Se trata, por supuesto, de un truco de mercadotecnia.
Sin embargo, se corre el riesgo de que algún día la estrella,
que no es político, riegue el tepache. Que revele que anunció
lo que anunció porque le pagaron una buena suma de dinero
aunque, en realidad, no crea que el producto sea bueno.
Fue precisamente lo que ocurrió con Raúl Araiza en una maravillosa
entrevista que le hicieron para el programa Tal Cual
en MVS Radio. Tengo el audio completo de la entrevista.
Para empezar, Araiza admite que lo escogieron a él
y a Perroni en un casting de varios actores, “como si fuera
Coca-Cola o Marinela”, que fue probado en un grupo
de enfoque. Lo eligieron por su imagen y “no tanto por
meterse a fondo en cuestiones políticas”. La reportera,
de nombre Marilú, le pregunta si de verdad creía en
las ideas del Verde que estaba promocionando. El actor
contesta que le gustan algunas, “pero no todas”. Luego confiesa
que él siempre se ha abstenido de votar casi toda su vida.
Y suelta la bomba: con respecto a la propuesta de la pena
de muerte, dice que es un tema delicado “que de entrada no se
va a aceptar por la corrupción que hay en nuestras leyes, y qué
bueno porque si no imagínate cuántos inocentes podrían perder
la vida; entonces yo no estoy a favor; es un castigo más que
una solución”. Estas son, ni más ni menos, las palabras del gran
promotor de la pena de muerte. Un actor que, a cambio de dinero,
dice lo que sea aunque él esté en contra. Una estrella televisiva
que igual anuncia la pena capital que gansitos de Marinela,
aunque luego confiese que los pastelillos le asquean.
Araiza también despotrica contra los políticos y la situación
del país. Por tanto recomienda ir a la casilla y no votar por nadie.
Sí, escuchó bien: la estrella que promociona al Verde promociona
el voto nulo. No tiene desperdicio.
Gran personaje el señor Araiza. Su candidez abruma. No así
su inteligencia. Sus clientes verdes están furiosos. Ya tuvieron
que salir a hacer “control de daños”. En una conferencia, el actor
se retractó de lo que dijo. Afirmó que la entrevista fue editada.
Aseguró que coincide con las propuestas del Verde “siempre
viendo por mis hijas”.
Yo creo que a Araiza se le fue la lengua y acabó, citando la
canción de Young, “como un payaso”. Es como si hubieran agarrado
a Michael Jackson echándose una Coca-Cola después de
haber anunciado la Pepsi-Cola. Es el riesgo que se corre al involucrar
a actores en un trabajo que deberían hacer los políticos.
Pero, como los del Verde son impresentables, recurrieron a
una estrella que, por dinero, estuvo dispuesto a anunciar la pena
de muerte como si fuera un gansito.
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